
Se trata de una obra fundamental del teatro contemporáneo estatal escrita en 1971 y ambientada en los primeros años de la Transición.
Un texto incómodo, simbólico y valiente que habla del poder, la opresión y los fantasmas del franquismo que se resisten a desaparecer.
Una invitación a la reflexión para públicos que vivieron esos difíciles años pero, también, para las jóvenes generaciones.