
Los niños y niñas ucranianos que han pasado las Navidades en Euskadi gracias a los programas de acogida de Chernobil Elkartea han regresado ya a Ucrania. Estas estancias temporales han permitido, una vez más, ofrecerles un entorno seguro, de bienestar y afecto, lejos de las duras consecuencias de la guerra que sigue afectando a su país.
Desde su nacimiento en 1995, Chernobil Elkartea trabaja para proteger a la infancia procedente de las zonas cercanas a Chernóbil mediante programas de acogida en familias vascas y navarras. En el contexto actual marcado por la invasión rusa de Ucrania, la asociación refuerza su compromiso apoyando tanto a los y las menores que pueden salir temporalmente del país como a las familias refugiadas y a quienes permanecen en Ucrania, al tiempo que sensibiliza a la sociedad vasca y navarra sobre la realidad social y económica que vive esta población.
Todo esto es gracias a los y las voluntarias de Chernobil Elkartea, como Marijose Rodríguez y Carmen Ituarte, y a las familias de acogida, como la de Beñat González.