
Tras descender el año pasado, a falta de cuatro jornadas, con 65 puntos y tan solo tres derrotas en su casillero, el Real Unión ha sellado ya su pase de ascenso para el curso que viene a la Primera RFEF. Regresan a la categoría de la que se depidieron la temporada pasada y lo consiguieron el domingo ante su gente.
Ramsés Gil, entrenador del conjunto fronterizo, no puede esconder su alegría: «Estoy muy contento y satisfecho del trabajo que hemos realizado». Asegura que los primeros días de esta semana han sido un poco raros, repletos de actos y que les sacan de la rutina, pero admite que van a seguir luchando como hasta ahora: «Vamos a seguir compitiendo igual».