El miércoles pasado el Club Portugalete firmó su billete para estar en Segunda RFEF la temporada que viene con una victoria de 1-0 sobre el Club Durango desatando la alegría y la fiesta en la villa de la Margen Izquierda. Lo hicieron a falta de 5 jornadas para el final de la liga y se convirtieron en el primer equipo en firmar el ascenso en todas las ligas españolas, acabando con una mala racha que perseguía a los jarrilleros y que les dejaba todos los años a las puertas del ascenso.
Egoitz Bilbao, entrenador del Club Portugalete, afirma que vivieron la contienda como una más: «Para lo importante que era el partido lo vivimos con relativa tranquilidad». El equipo gualdi-negro tenía como objetivo conseguir el ascenso esa jornada para poder hacerlo ante su gente, por lo que dependían de que la SD Leioa consiguiera sumar menos puntos que ellos y los aficionados fueron los que siguieron los dos partidos sin descanso: «Durante el encuentro, hubo un momento en el que la grada empezó a festejar algo, así que nos dimos cuenta de que algo estaba pasando en el otro partido».

