Desde hace meses, la pasarela peatonal situada sobre el embalse, en el camino interior hacia El Regato, se encuentra cerrada al tránsito de personas debido al “riesgo de colapso”.
Los estudios realizados determinan que “la estructura ha llegado al final de su vida útil” y de ahí que se vaya a sustituir en su totalidad.
La nueva infraestructura será metálica, con pavimento antideslizante, y permitirá el paso de vehículos de emergencia.
Las obras se espera que comiencen antes de fin de año con un plazo de ejecución de cinco meses y un presupuesto que ronda los 200.000 euros.

