El Zierbena Futbol Sala consigue mantener la categoría. Los galipos firmaron la permanencia en la última jornada en un partido disputado contra el Albelda en un partido que estaban obligados a ganar. Los últimos tres partidos han sido la clave para conseguir la salvación, ya que los de Iñigo Herrán han ganado los tres, consiguiendo su mayor rachar de victorias del año y acabando el curso decimosegundos en la tabla con 34 puntos en total, acumulando 11 victorias, 1 empate y 18 derrotas en su casillero.
El técnico de Etxebarri admite que no ha sido un curso sencillo: «Ha sido una temporada muy dura», pero al final, habiendo logrado el objetivo final afirma que se ha quitado un gran peso de encima. Herrán reconoce que sus objetivos principales este curso eran otros, pero la liga les ha forzado a evitar el descenso, cosa que lograron a la épica en una última dura jornada: «Fue un partido muy difícil porque había mucha tensión sobre nosotros y el rival salió a jugar muy duro», y al finalizar el partido y obtener la permanencia, Herrán subraya que sintió una gran paz.
«De los cinco año que llevo aquí creo que esta es la temporada en la que más he aprendido», asume el técnico galipo. Destaca, además, que la situación mental durante la temporada ha sido «jodida», ya que la mayoría del peso del equipo recae en el entrenador: «Para dirigir al equipo hay que estar muy equilibrado mentalmente». Pero a pesar de la dura temporada vivida, Herrán se muestra deseoso de continuar en el Zierbena FS, aunque afirma que es algo que todavía tiene que hablar con el club: «Yo tengo ganas de seguir, creo que estoy en el mejor club y no cambiaría a los jugadores que tengo por nada».

