Así se desprende del diagnóstico de movilidad, realizado por Ayuntamiento y Diputación.
Los vecinos reclaman mejoras en el transporte público
En Abanto, el coche sigue siendo el modo de transporte principal para más de la mitad de la población (55,4 %), según se desprende del diagnóstico de movilidad que el Ayuntamiento, junto con la Diputación Foral de Bizkaia, realizó a 448 personas entre los días 5 y 18 de mayo.
Las motivaciones más repetidas son la comodidad, la rapidez y no depender de horarios, aunque muchas personas indican que su uso responde más a la falta de alternativas reales en transporte público, especialmente en determinados horarios o barrios mal conectados.
Las personas usuarias del vehículo privado, aún así, destacan la falta de aparcamiento, el tráfico y su coste, aunque su uso está muy extendido y normalizado.
El autobús es el segundo modo más mencionado (31 %). Se valora, sobre todo, por su coste y seguridad, aunque su elección suele estar condicionada por la falta de coche propio más que por una preferencia real.
En ese sentido, destaca el amplio respaldo (91,7 %) a la implantación de un autobús municipal que conecte los barrios, una propuesta muy bien recibida dada la dispersión territorial del municipio y las carencias actuales en frecuencia, cobertura y coordinación entre modos.
El tren, aunque menos citado como modo principal (5,4 %), tiene un uso significativo como opción complementaria. Se valora principalmente por su bajo coste y rapidez, aunque muchas personas mencionan deficiencias graves en el servicio, como retrasos, falta de seguridad o accesibilidad en estaciones, y problemas de conexión con otros modos o municipios cercanos.
El uso de la bicicleta es todavía minoritario (24,3 % de personas encuestadas usan la bicicleta). Sin embargo, la disposición a usar un sistema público como Bizkaibizi es alta (61,8 %); esto refleja un potencial de crecimiento si se eliminan barreras como la falta de carriles bici seguros, las pendientes, el tráfico y la climatología.
Por último, caminar aparece como una opción elegida por razones de rapidez, comodidad, ahorro y bienestar físico. No obstante, las personas que habitualmente se desplazan a pie identifican múltiples barreras: pendientes pronunciadas, distancias largas entre núcleos, aceras estrechas o en mal estado y falta de iluminación o zonas de descanso, especialmente en barrios como La Magdalena o Las Karreras.
Las propuestas de mejora se centran en ensanchar aceras, instalar rampas o ascensores y reforzar el alumbrado público, con una demanda clara de una movilidad peatonal más accesible, segura y universal.
Este estudio se basa en 4.200 desplazamientos registrados por las personas encuestadas durante una semana tipo.
En términos de modos de transporte, el coche sigue siendo el medio más utilizado (50,5 %), seguido por el autobús (30 %), reflejando una fuerte dependencia del vehículo privado, pero también una presencia significativa del transporte público.
El uso del tren (6,9 %) y del metro (1,7 %) es limitado, mientras que la movilidad activa —a pie (8,4 %) o en bicicleta/VMP (menos del 1 %)— aún tiene un margen amplio de crecimiento.
Respecto a los motivos de viaje, el trabajo estructura más de la mitad de los desplazamientos (54 %), seguido de los estudios (13,6 %) y el ocio (8,9 %).
Las mujeres realizan más viajes asociados al cuidado, la salud y otras actividades vinculadas a la sostenibilidad de la vida cotidiana, mientras que los hombres registran un mayor peso en desplazamientos por ocio y deporte.
Por último, el estudio de los destinos muestra que el 19,7 % de los viajes fueron estrictamente municipales, con Gallarta como núcleo central de atracción.
Sin embargo, la gran mayoría de los desplazamientos tiene un componente intermunicipal, evidenciando una intensa conexión funcional con Bilbao, Santurtzi, Barakaldo, Portugalete, Muskiz y otros municipios de la Margen Izquierda.
El Diagnóstico de Movilidad de Abanto tiene como objetivo analizar los patrones de transporte en el municipio e identificar oportunidades de mejora.
Uno de los principales retos detectados es la baja demanda del transporte público colectivo, provocada por una oferta limitada, la proximidad entre núcleos urbanos y la baja densidad poblacional en zonas periféricas.
Esto favorece la hegemonía del vehículo privado, utilizado tanto en desplazamientos obligatorios como en actividades cotidianas, lo que genera impactos negativos en términos de emisiones contaminantes y costes económicos.

