Se trata de un refugio destinado a animales abandonados de los que no se hace cargo el Ayuntamiento como tortugas, palomas , conejos o hurones.
Las instalaciones han sido costeadas por los voluntarios de la asociación animalista Segunda Oportunidad con dinero recaudado en sus habituales mercadillos.
El consistorio cedió el suelo en un lugar apartado del municipio, situación que, a todas luces, facilita las incursiones nocturnas.
En el primer ataque robaron todo lo de metal que había en el interior del refugio, y una paloma resultó muerta.
En el resto de ocasiones, los asaltos se han saldado con daños materiales, pero lo cierto es que, debido a la falta de seguridad, el refugio ha quedado inhabilitado para cumplir su función.
Se puso en marcha en el mes de agosto con el objetivo de acoger a animales durante su proceso de recuperación, pero , en vista de lo que está sucediendo, los miembros de Segunda Oportunidad no se aventuran a dejar a ninguno a merced de los asaltantes.
Se han reunido esta semana con el Ayuntamiento de Portugalete para solicitar alguna medida de vigilancia.

