La actuación de apeo realizada en el día de hoy responde a una evaluación previa.
De hecho, un informe emitido por el servicio Técnico de Arbolado describía “un chopo negro de gran tamaño, con la mayoría de sus ramas secas, escasa vigorosidad y presencia de hongos”. Además, se habían detectado ramas rotas enganchadas en la copa, aunque sin caer al suelo.“La pudrición del corazón es una enfermedad fúngica que causa la descomposición de la madera en el centro del tronco y las ramas. Una vez que la pudrición interna se ha extendido de forma severa en un chopo, no existe una cura que devuelva la solidez original a la madera afectada”.
El documento concluía que el árbol se encontraba en muerte inminente.
Su ubicación en una zona transitada por peatones y vehículos, llevó a recomendar su apeo.
El ejemplar será reemplazado, en el mismo lugar, por otro chopo.
