Una de las técnicas más destacadas es la Bioingeniería del Paisaje, un innovador método de estabilización de taludes que combina material vegetal, tanto vivo como muerto, con elementos como piedra o acero.
Otras acciones son la monitorización continua de ruido, gases, partículas y vertidos; la colocación de 120 cajas nido para aves y murciélagos, así como la Instalación de postes para rapaces; la demolición del hormigón en los márgenes de los cauces en el entorno fluvial; o una iluminación eficiente sustituyendo la iluminación convencional por tecnología LED.

