Una carpa exterior de 200 m² instalada en la Plaza de Cruces ha acogido hoy una jornada formativa, con sesiones prácticas de RCP y uso del desfibrilador.
Cada año se registran en Euskadi más de 600 paradas cardiorrespiratorias extrahospitalarias y menos del 40% de las víctimas recibe maniobras de RCP por parte de testigos antes de la llegada de los servicios de emergencia
Cuando una persona sufre una parada cardiorrespiratoria, el corazón deja de bombear sangre a los órganos, algo que es especialmente crítico para el cerebro. Sin oxígeno, las neuronas empiezan a morir en pocos minutos.
“El tiempo es oro: tras 10 minutos en parada cardíaca sin haber realizado compresiones torácicas la probabilidad de resucitación es prácticamente nula; por eso, una intervención rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”.

