Higinio Rivero nos atiende desde Murcia, poco antes de volver a montarse en la piragua para preparar sus próximas competiciones. El vizcaíno reconoce que no hay tiempo para disfrutar de la medalla de plata conquistada días atrás en el europeo de paracanoe (piragüismo adaptado) celebrado en Portugal. «Entrenar, comer, descansar. Ése es mi día a día», comenta el deportista becado por Basque Team, quien se ha quedado a sólo una décima del oro, conquistado por el portugués Norberto Mourao. Rivero llegó a esta final tras rozar el récord continental en la ronda clasificatoria. 45 milésimas le habían separado de esa plusmarca. «En la final más que en ganar, estaba pensando en que me había quedado a nada del récord de Europa y quería ir a por él. Salí como si no hubiese un mañana e igual eso me pasó factura», explica el bilbaíno, quien, no obstante, afirma estar en su mejor momento: «Sigo teniendo esas ganas de ser competitivo, de buscar mi mejor versión y eso es lo que te hace crecer.»
Rivero, que en febrero participó por primera vez en unos juegos paralímpicos de invierno -en esquí de fondo y biatlón- explica que el apartado psicológico está resultando determinante en la consecución de sus objetivos: «Me encuentro mentalmente muy bien, disfrutando mucho; aunque siga habiendo presión lo llevo mucho mejor y eso me ha ayudado a poder seguir y entrenar mucho más duro. Es estar contento contigo mismo; si no lo estás, búscalo».
Los siguientes retos del palista serán la copa del mundo en Canadá, valedera para la clasificación olímpica y el mundial de paracanoe que tendrá lugar a finales de agosto en Polonia.

