Este año, participan alumnos del colegio Rontegi y de los institutos Beurko, Minas y Trueba.
Hasta febrero realizarán mediciones para analizar el dióxido de nitrógeno, procedente sobre todo del tráfico rodado, y buscarán soluciones para mejorar el medioambiente, de la mano del colectivo Sagarrak-Ekologistak Martxan.
Así, los estudiantes del tercer ciclo de primaria y de la ESO, se convertirán en pequeños científicos.

