La Guardia Civil procedió el pasado 31 de enero de 2026 a realizar una inspección administrativa en materia de prevención del fraude fiscal y de contrabando de tabaco en un establecimiento hostelero situado en la localidad de Portugalete.
En el transcurso de la inspección, los agentes identificaron a un varón que manifestó ser el encargado del local, aportando una imagen de su pasaporte marroquí almacenada en su teléfono móvil.
Esta circunstancia levantó sospechas sobre su situación administrativa, que ,posteriormente, fue confirmada como irregular en territorio nacional.
Durante la inspección de la cocina del establecimiento, los guardias civiles observaron que, entre los cojines de un sofá, ubicado junto a una nevera, sobresalía una báscula de precisión portátil.
Tras un registro superficial del mobiliario, se localizaron ocultas entre los cojines varias porciones de una sustancia resinosa, así como una bolsa con restos de sustancia vegetal, ambas presuntamente estupefacientes.
En total, fueron descubiertos más de 134 gramos de resina de hachís ocultos en distintas dependencias del local.
Paralelamente, durante la inspección administrativa, los agentes comprobaron que el establecimiento disponía de máquina expendedora de tabaco, no pudiendo acreditarse la documentación relativa a la autorización ni los justificantes de adquisición de labores de tabaco correspondientes al último año.
La persona responsable manifestó que dichas gestiones dependían del titular del negocio pero no fue posible contactar con él.
Por estos hechos, se procedió a levantar las correspondientes actas por infracciones administrativas.
Como circunstancia reseñable, constataron la existencia de una estancia habilitada para fumar, dotada de ceniceros y con abundantes colillas en el suelo, pese a encontrarse el local abierto al público.

