El concejal del área de Seguridad Ciudadana, Ángel Madrazo ha anunciado que la medida se ha adoptado «tras constatar que algunos conductores superaban los límites de velocidad establecidos” y después de “recibir quejas” por parte de los vecinos de algunas zonas de la localidad.
Los controles se llevarán a cabo “mediante señalización, con vehículo policial rotulado y con el radar colocado en la vía pública”.
El radar móvil se colocará de forma aleatoria en diferentes calles de Barakaldo, “dando prioridad a aquellas de doble circulación y en las vías que existe mayor riesgo de atropello a peatones como zonas donde hay residencias, centros escolares o equipamientos públicos”.
Los conductores que sobrepasen los límites de velocidad “estarán cometiendo una infracción grave o muy grave, sancionada con multa de 100 a 600 euros y la pérdida de entre 2 y 6 puntos, dependiendo del exceso de velocidad cometido».

