La consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, ha anunciado hoy en el Parlamento Vasco que las obras de la Variante Sur Ferroviaria comenzarán antes de que finalice el presente año 2025.
“Es una obra compleja pero estamos ya más cerca que nunca de lograr el objetivo de sacar los trenes de mercancías de la Margen Izquierda, unidades procedentes del puerto que ahora tendrán su red diferenciada”, ha afirmado en el pleno de control del Legislativo.
El departamento que dirige García Chueca comenzará próximamente la ejecución de las obras del primer tramo, que transcurre íntegramente por el municipio de Ortuella, a través de Euskal Trenbide Sarea por encomienda del Gobierno central.
“Esto significa que los trenes de mercancías no tendrán que surcar el corazón de Santurtzi, Portugalete, Sestao y Barakaldo, por cuya red de ancho ibérico seguirán circulando únicamente los trenes de cercanías. Esto va a suponer un salto cualitativo en la calidad de vida de estos municipios, que van a contar con más seguridad al tiempo que la nueva infraestructura nos dará un plus de competitividad económica por conectar el puerto con la red de alta velocidad”, ha añadido García Chueca.
El primer tramo de las obras se circunscribe a los límites municipales de Ortuella, fue adjudicado la pasada primavera a la UTE formada las constructoras Comsa, Azvi, Iza y Campezo, y cuenta con un plazo de ejecución de 38 meses.
El tramo de Ortuella se inicia con un falso túnel de 385 metros que da continuidad al ya construido túnel del Serantes.
Los proyectos y la construcción de la Variante Sur Ferroviaria están recogidos en el convenio de colaboración entre el Gobierno central, el vasco y Adif firmado en 2017.
El mismo acuerdo recoge que el coste de los trabajos, de 484,7 millones solamente en la primera fase, los adelantará el Gobierno Vasco y se compensará vía minoración del Cupo a pagar por la Comunidad Autónoma de Euskadi al Estado.
La nueva conexión pondrá en relación directa al Puerto de Bilbao con Europa a través de la Red Transeuropea de la que forma parte el Corredor Atlántico, al generar una conexión en ancho estándar (internacional) que evitará el “transbordo” en la frontera con Francia.

