La vidriera ha sido visitada hoy por el Lehendakari con motivo de su 135 aniversario.
Es una de las empresas más longevas de Euskadi: Tiene más años que el Athletic, según ha señalado José Miguel Lanzagorta, miembro del consejo de administración, y comparte con el club rojiblanco, además de lugar de nacimiento, Lamiako, la misma «garra y coraje».
Ante un mercado global cada vez más competitivo, la calidad es su seña de identidad; nuestro producto es » resistente y duradero» ha indicado el directivo.
Imanol Pradales ha destacado también la «durabilidad, resistencia y firmeza» de esta empresa familiar, que da trabajo directo a cerca de 300 personas.
El Lehendakari ha reconocido que Vicrila ,a lo largo de su historia, ha pasado por momentos complicados, por ejemplo en 2009 con la salida del capital extranjero, o en 2017, año en que entró en concurso de acreedores.
No obstante, ha señalado Pradales, » todo el mundo supo mirar a largo plazo».
Los propios trabajadores aceptaron rebajarse el sueldo un 25% y cedieron en algunas conquistas sociales.
En este sentido, Lanzagorta también ha enfatizado que «las personas son la clave»
«El camino no ha sido fácil» , pero ,a día de hoy, Vicrila factura más de 50 millones de euros, y exporta el 40% de su facturación.
Es el único fabricante de copas y vasos del estado ; produce 100.000 unidades al día; esto es, una copa y media por segundo.
La empresa «sigue creciendo con paso firme» y tiene «un gran futuro por delante, pues ha completado inversiones por más de 17 millones de euros en los últimos años, que le han permitido «mejorar en competitividad, eficiencia y sostenibilidad».
La última asciende a 6 millones de euros para transformar una de sus 5 líneas de producción en una unidad polivalente que permita ,además de vasos como otras 4 de sus líneas, fabricar también copas, de mayor demanda en el mercado actual.

