
Un equipo internacional de investigadores, con participación del Instituto Biofisika (CSIC-EHU), ha logrado un hito científico al detectar por primera vez un azúcar en el espacio interestelar.
El hallazgo, publicado en la revista Nature Astronomy, identifica la eritrulosa en una nube molecular situada en el Centro Galáctico y abre nuevas vías para comprender cómo pudieron formarse en el universo algunas de las moléculas relacionadas con el origen de la vida.
En Las Tardes de Tele7 conversamos con el investigador Emilio J. Cocinero, uno de los científicos que ha participado en este trabajo, para conocer cómo se ha realizado este descubrimiento, por qué ha sorprendido a la comunidad científica y qué implicaciones tiene para entender el papel del espacio como una auténtica «fábrica química» capaz de generar compuestos complejos mucho antes de la formación de planetas como la Tierra.