Durante la bajada, se habilitará un espacio reservado para usuarios de sillas de ruedas en la Plaza Bide Onera y el pregón contará con servicio de interpretación en lengua de signos.
También se reservará un espacio accesible frente al escenario de la Herriko Plaza, y los triciclos adaptados acercarán a personas mayores y aquellas con diversidad funcional a los diferentes recintos festivos de la ciudad.
El recinto de txosnas contará con baños adaptados y en las barracas en la ciudad se celebrará, el 14 de julio, una jornada sin ruido, pensada especialmente para que las personas con trastorno del espectro autista, hipersensibilidad auditiva y otras sensibilidades sensoriales puedan disfrutar de las atracciones en un entorno más amable.

