La temporada no arrancó bien para Joseba Iraola. Un accidente en el campeonato de España en Estepona y una rotura de motor en la primera de las citas del europeo de montaña, hicieron sobrevolar los fantasmas del pesimismo. Las dudas se despejaron con la victoria en la emblemática Rampa da Falperra portuguesa. El de Balmaseda rozó la victoria en Alemania (dos décimas) e Italia (cuatro milésimas), pero consiguió sacarse la espina en la última de las pruebas, celebrada en Polonia, llevándose su segundo triunfo del curso. «En Italia y Alemania me quedé con la miel en los labios. Dos victorias saben a mucho, es cierto que podría haber sido un poco mejor, pero no cambio nada de lo hecho hasta ahora», comenta el piloto vizcaíno.
A la competición continental le restan tres citas: Suiza (16 de agosto), Eslovenia (30 de agosto) y Croacia (20 septiembre). Iraola es segundo en la clasificación del grupo 1 de su categoría (Prototipos), a 12 puntos del italiano Merli, quien no participó en la prueba de Polonia. El balmasedano se marca como objetivos hacerse con el primer puesto del grupo y llevarse el «Best Performance», que ahora mismo lidera gracias a los puntos sumados por podios obtenidos. Aspirar a la victoria global, que es para el piloto con más victorias conquistadas durante el campeonato, independientemente del grupo en el que participe (son 4 en total, en orden descendente de potencia) no es un objetivo real, ya que un piloto italiano del grupo 2 acapara los triunfos. El vizcaíno tiene claro que no va a «descender» una categoría para poder sumar más victorias, ya que iría en contra de los metas del equipo: «Para mi el objetivo es ser el más rápido».

