En su 30 edición, el cartel está protagonizado por una criatura fantástica formada por el cuerpo de un pájaro con cola de pez, cuya ala ha sido sustituida por un abanico.
A su alrededor flotan y se enredan claveles, la flor por antonomasia en el universo flamenco. Uno de ellos, el situado a la altura del corazón del pájaro, es amarillo, en un claro guiño a Barakaldo.
El abanico está decorado con guitarras, peinetas y zapatos de baile.
Detrás de Sara Betula se encuentra Sara Prieto, ilustradora y diseñadora gráfica.
Su trabajo es conocido en Barakaldo gracias al Festival de Fotógrafas, BAFFEST, de cuya imagen gráfica ha sido responsable a lo largo de sus once ediciones.

