La canción pretende ser un homenaje “a los mineros y barrenadores que forjaron el carácter de esta tierra; un homenaje a quienes hicieron posible el desarrollo industrial de Barakaldo y Ezkerraldea; y también a todas las personas que hoy siguen recorriendo esas mismas montañas con una bicicleta, corriendo por sus senderos o disfrutando de un paisaje que ha sabido reinventarse sin olvidar sus raíces”.
La melodía se ha desarrollado mediante herramientas de inteligencia artificial, al servicio de una historia previamente escrita.

