El pleno ha aprobado hoy por unanimidad, a propuesta de EHBildu, una batería de medidas preventivas para regular este fenómeno.
En la actualidad, el municipio tiene registradas 14 viviendas de uso turístico y una habitación de este tipo; una cifra que , a día de hoy, no supone un
problema, pero el consistorio quiere anticiparse para preservar el acceso a la vivienda en la localidad.
De forma inmediata, la declaración de zona tensionada solicitada al Gobierno Vasco garantizará la no concesión de nuevas licencias , al menos durante 3 años.
Más a largo plazo, la localidad se blindará mediante el PGOU; así, el nuevo planeamiento urbanístico prevé limitar la implantación de viviendas turísticas a un máximo de una por edificio, además de exigir que se sitúen en planta baja y cuenten con acceso independiente.

