7 familias ven comprometida su seguridad por la proximidad de sus casas.
Llevan 2 años reclamando medidas al Ayuntamiento de Abanto.
En realidad, el terreno poblado de jaros, dónde, según denuncian, anidan ratas y serpientes, es de propiedad privada, pero la ley obliga a las instituciones a preservar la seguridad de los vecinos, una vez agotados los requerimientos a los propietarios.
EHBildu trasladará esta inquietud vecinal al próximo pleno municipal.

