Nando Alonso vuelve a los banquillos de Tercera, tras permanecer algo más de un año alejado de los mismos. Su último equipo fue la Cultural de Durango, en un breve período entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, cuando presentó su dimisión. «Fue una marcha voluntaria, por discrepancias, tras una serie de cuestiones que yo entendía que estaban fuera de lugar. Me dio mucha pena por la plantilla, pero hay un momento en el que hay que tomar decisiones». Alonso llegó a Durango tras un «parón» de dos años, consecuencia del desgaste que supuso su estancia en Barakaldo, en la primera de las campañas de los gualdinegros en Tercera: «Terminé agotado. Aquello fue muy duro, más que deportivamente, que también, porque la gente no llegó a saber lo que había aquella temporada allí; pero para mi fue mucho más duro lo externo».
Ahora, el experimentado técnico afronta el reto tomar las riendas del Derio «super animado» y con ganas de «devolver la confianza» depositada por el club del Txorierri. Alonso toma el testigo de Iker Muniain, que ha fichado por el Salamanca CF de Segunda Federación tras su exitoso debut en los banquillos, llevando a los azulgranas a disputar la fase de ascenso. «En términos de resultados, el Derio de Muniain ha sido un escándalo, difícilmente superable; además ha implantado un sistema de juego especialmente atractivo», afirma el entrenador, cuyo trabajo con futbolistas jóvenes ha sido uno de los motivos de su fichaje por el Derio. «Me parece muy motivante. En los diferentes equipos en los que he estado los jóvenes han sido protagonistas. Gente que sale de juveniles, primer o segundo año senior, estoy acostumbrado y me gusta».
La plantilla está en un proceso de «recomposición total» , ya que sólo se mantienen seis jugadores del curso pasado; si bien el trabajo para completar el plantel está muy avanzado. «Es la primera vez que me encuentro con un trabajo tan exhaustivo de captación, me parece una pasada el ver cómo la plantilla está prácticamente cerrada», en referencia a la labor de la dirección deportiva liderada por Beñat Etxebarria.
Tras un histórico tercer puesto, y asumiendo que «será complicado mejorar los resultados» del pasado ejercicio, el objetivo para la temporada que viene pasará en primer lugar por asegurar la permanencia y a partir de ahí, buscar «el crecimiento y desarrollo de los futbolistas».

