Desde que hace un mes se implantó la Barik en RENFE, los vecinos del bloque próximo a la estación del tren de Barakaldo no pegan ojo a partir de las 5 de la mañana.

En el silencio de la noche, el pitido  constante de las canceladoras  al paso de los usuarios resulta muy molesto para los residentes en el número 20 de la calle Ibarra. Una de las familias ha presentado denuncia ante el ayuntamiento. https://www.youtube.com/watch?v=e0KBGXqP-Vc